viernes, 24 de febrero de 2017

HOY VIERNES,CULTOS EUCARÍSTICOS

Hoy viernes, último del mes de febrero, a las ocho de la tarde, vuelven nuestros encuentros mensuales con Jesús Sacramentado. Es el mismo Dios vivo y realmente presente en la Eucaristía el que nos espera.

Presidirá el culto sacramental nuestro Director Espiritual D. José Hachero

No faltes hermano, la Eucaristía nos alimenta y nos acerca auténticamente a Dios.



EL CULTO AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

“El culto que se da a la Eucaristía fuera de la Misa es de un valor inestimable en la vida de la Iglesia. Dicho culto está unido a la celebración del sacrificio eucarístico” en palabras de Juan Pablo II tomadas de su Encíclica Ecclesia de Eucharistia nº 25.

La exposición y bendición con el Santísimo Sacramento debe ser un acto comunitario que contemple la celebración de la Palabra de Dios y el silencio individual contemplativo y meditativo. La exposición eucarística ayuda a reconocer en ella la maravillosa presencia de Cristo y nos invita a la unión más íntima con él, que adquiere su culmen en la comunión sacramental. La exposición puede hacerse con el copón o en la custodia, sobre el altar o en un ostensorio. Se le debe venerar con genuflexión de la rodilla derecha.

Para la exposición del Santísimo, litúrgicamente se procederá de la siguiente manera: Reunido el pueblo y, si parece oportuno, habiéndose iniciado algún cántico de carácter eucarístico, el ministro se acerca al altar. Si el Sacramento no se reserva en el altar de la exposición, el ministro, con el humeral lo trae del lugar de la reserva, acompañado por acólitos o por fieles con velas encendidas. El copón o la custodia se colocará sobre el altar cubierto con mantel, corporal y seis o cuatro velas de cera encendidas; mas si la exposición se prolonga durante algún tiempo, y se hace con la custodia, se puede usar el manifestador, colocado en un lugar más alto, pero teniendo cuidado de que no quede ni muy elevado ni muy distante y sobre el corporal. Si se hizo la exposición con la custodia, el ministro inciensa al Santísimo y suele rezar seis padrenuestros con sus avemarías y glorias tras una jaculatoria eucarística; luego se retira, si la adoración va a prolongarse algún tiempo.

Si la exposición es solemne y prolongada, se debería consagrar la hostia para la exposición, en la Misa que antes se celebre, y se colocará sobre el altar, en la custodia, después de la comunión. La Misa concluirá con la oración después de la comunión, omitiendo los ritos de la conclusión. Antes de retirarse del altar, el sacerdote, si se cree oportuno, colocará la custodia y hará la incensación.

Durante el tiempo que dure la exposición, se podrán decir oraciones, cantos y lecturas, de manera que se concentren en una profunda oración. Nunca el Santísimo deberá estar expuesto sin vigilancia suficiente ni sin presencia de fieles. Se deben aprovechar las lecturas de la sagrada Escritura o breves exhortaciones, que promuevan un mayor aprecio del misterio eucarístico. Es también conveniente que los fieles respondan a la palabra de Dios cantando. Se necesita que se guarde piadoso silencio en momentos oportunos. Ante el Santísimo Sacramento expuesto por largo tiempo, se puede celebrar también alguna parte, especialmente las horas más importantes de la Liturgia de las Horas; por medio de esta recitación se prolonga a las distintas horas del día la alabanza y la acción de gracias que se tributan a Dios en la celebración de la Misa, y las súplicas de la Iglesia se dirigen a Cristo y por Cristo al Padre, en nombre de todo el mundo.

La bendición con el Santísimo es el colofón del acto de culto a Jesús Sacramentado. Al final de la adoración, el sacerdote o el diácono se acerca al altar; hace genuflexión, se arrodilla y se entona el Pange Lingua u otro cántico eucarístico. Mientras tanto, arrodillado, el ministro inciensa el Santísimo Sacramento, si la exposición se hizo con la custodia. Luego se pone en pie y entona la oración.

Una vez dicha, el sacerdote o el diácono se coloca el humeral, hace genuflexión, toma la custodia o el copón y traza con el Sacramento la señal de la Cruz sobre el pueblo. A continuación se suelen recitar las alabanzas de desagravio. Concluida la bendición, el mismo sacerdote que impartió la bendición u otro sacerdote o diácono, reserva el Sacramento en el tabernáculo, y hace genuflexión, en tanto que el pueblo si parece oportuno, puede hacer alguna aclamación. Finalmente el ministro se retira.

Queda prohibido expresamente celebrar la Misa durante la Exposición, que la puede hacer el sacerdote, un diácono e incluso un acólito instituido o persona autorizada aunque estos últimos no pueden en ningún caso impartir la bendición, reservada al presbítero o diácono. Si la exposición del Santísimo Sacramento se prolonga durante uno o varios días, debe interrumpirse durante la celebración de la misa, a no ser que se celebre en una capilla o espacio separado del lugar de la exposición y permanezcan en adoración por lo menos algunos fieles. Una forma de culto específica al Santísimo Sacramento es el llamado Jubileo Circular de las Cuarenta Horas instituido por el fraile capuchino fray José de Ferno en 1537 para "traer a la memoria de los cristianos el tiempo en que el Cuerpo de Nuestro Salvador Señor Jesucristo yació en el sepulcro".

JESÚS LUENGO MENA






jueves, 23 de febrero de 2017

ESTE AÑO VISTE LA TÚNICA

Este Viernes Santo,un año más Nuestra Señora de Loreto saldrá al encuentro de todos sus hijos por las calles de Jerez para enseñarnos que Ella es camino seguro que nos conduce a Jesús,para dar salud al enfermo,trabajo al desempleado,ilusión al abatido,felicidad al triste.....Por Ella,por nuestra Hermandad,por ti,por tú familia,por los que ya no están con nosotros,por toda la humanidad necesitada......acompáñala este año en su Soledad como  NAZARENO PENITENTE



domingo, 19 de febrero de 2017

NUESTRA MADRE YA ATAVIADA DE HEBREA ANTE EL INICIO DE UNA NUEVA CUARESMA

Fotos tomadas este viernes tras los rezos semanales.

Bien sabía lo que hacía Juan Manuel Rodríguez Ojeda cuando en aquella Cuaresma de la primera década del siglo XX, férreamente marcada por los preceptos litúrgicos, presentó la imagen de María Santísima de la Hiniesta despojada de sus atributos de reina y vestida concisamente, mediante pliegos de papel, con un sencillo manto raso, un pobre sayal ceñido a la cintura con faja, el rostro enmarcado por un velo plisado y nimbada con estrellas como único atributo de santidad.

La Sevilla de entonces era una ciudad fuertemente religiosa en lo espiritual y en lo social, donde la liturgia traspasaba los muros de los templos para marcar la vida cotidiana, implantando unos usos y costumbres que afectaban al ocio, al vestuario e incluso a la gastronomía. En este sentido, era la Cuaresma uno de las épocas más importantes, un periodo de oración y preparación, que consideraba la conformación de un ambiente austero y el uso de determinados símbolos como la mejor guía para los fieles. De esta manera, la sobriedad inundaba las celebraciones religiosas y la decoración de los templos, donde se suprimían flores, se silenciaba la música y se ocultaban los ornamentos más lujosos no como señal de tristeza, sino como signo de disposición.

La obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda evidencia que poseía un profundo conocimiento de los protocolos de la liturgia y de su lenguaje simbólico. Se sabe que durante sus inicios en el taller de las hermanas Antúnez fue instruido en iconografía sagrada, poseía amistad con personalidades muy cultivadas dentro de la jerarquía eclesiástica sevillana y la producción de ornamentos litúrgicos era una de las principales especialidades de su taller. El artista, fuertemente imbuido del espíritu barroco que influenció la composición y el contenido de sus obras, fue consciente del papel pedagógico que el aderezo de las imágenes religiosas poseía en una cofradía. Así pues, subrayando la máxima tridentina de utilizar la ornamentación como elemento reforzador de los valores espirituales de las imágenes, vistió a la Virgen con absoluta austeridad, acorde a los principios cuaresmales. Ya no se mostraba como Reina de los Mártires en su condición de Mater Dolorosa, sino que se presentaba en toda su dimensión humana como la humilde Myriam de Nazaret, cumpliendo de este modo la proposición de la sagrada liturgia cuaresmal que ve a María como modelo de discípulo entregado, que escucha y sigue el camino de Cristo hacia el Calvario.

Aunque esta indumentaria contaba con precedentes en los siglos XVIII y XIX, la redefinición del prototipo de hebrea por parte de Rodríguez Ojeda se constituye ahora como una creación genuina del diseñador, que descubre a Juan Manuel como un artista conceptual. La usanza de hebrea no sólo fue un recurso estético, sino que fue tomada como instrumento para recalcar la función ejemplarizante de la Virgen, que, representada en su humana condición de discípula fiel y seguidora peregrina del misterio de Cristo, se mostraba como el ideal de participación litúrgica de la Iglesia en Cuaresma. El logro fue doble, pues paralelamente se revalorizaba su figura en este período, significando su presencia en los cultos de Cuaresma, un tiempo dedicado de lleno a Cristo que tan sólo la recordaba durante la festividad de los Dolores el Viernes de Pasión.

La referencia directa del modelo se halla en la escuela barroca sevillana, donde artistas, como Murillo o Roldán, figuraban a la dolorosa ataviada con simples ropajes: vestido burdeos, ceñidor, velo hebreo y manto azul. Se retomaba una vertiente iconográfica mariana de gran antigüedad que había sido perpetuada en las obras de los grandes maestros de toda la historia, como Pedro de Mena, quien la plasmó de forma sublime en sus famosas dolorosas. Según esta corriente, el color granate era símbolo de realeza, apego y apuntaba a la sangre de la Pasión y Muerte de Cristo, la faja ceñida representaba la sujeción y obediencia, el velo hace alusión a la dignidad de la mujer y el azul del manto se ofrece como signo de pureza, verdad y amor celestial, color frecuentemente empleado en las representaciones de la Virgen junto a Cristo.

La visión de la Virgen de la Hiniesta debió causar tal sensación que la idea fue acogida inmediatamente por otras hermandades, ya que, a juzgar por la prensa de la época, no eran pocas las dolorosas que durante los años veinte se presentaban en Cuaresma vestidas a la hebrea, apelativo que ya era recogido en las crónicas de Muñoz San Román para designar a este atuendo.









viernes, 17 de febrero de 2017

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 7º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A – (19/2/2017)

Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 38-48


“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente." Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.

Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».”




UNA LLAMADA ESCANDALOSA


La llamada al amor es siempre seductora. Seguramente, muchos acogían con agrado la llamada de Jesús a amar a Dios y al prójimo. Era la mejor síntesis de la Ley. Pero lo que no podían imaginar es que un día les hablara de amar a los enemigos.

Sin embargo, Jesús lo hizo. Sin respaldo alguno de la tradición bíblica, distanciándose de los salmos de venganza que alimentaban la oración de su pueblo, enfrentándose al clima general de odio que se respiraba en su entorno, proclamó con claridad absoluta su llamada: “Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os calumnian”.

Su lenguaje es escandaloso y sorprendente, pero totalmente coherente con su experiencia de Dios. El Padre no es violento: ama incluso a sus enemigos, no busca la destrucción de nadie. Su grandeza no consiste en vengarse sino en amar incondicionalmente a todos. Quien se sienta hijo de ese Dios, no introducirá en el mundo odio ni destrucción de nadie.

El amor al enemigo no es una enseñanza secundaria de Jesús, dirigida a personas llamadas a una perfección heroica. Su llamada quiere introducir en la historia una actitud nueva ante el enemigo porque quiere eliminar en el mundo el odio y la violencia destructora. Quien se parezca a Dios no alimentará el odio contra nadie, buscará el bien de todos incluso de sus enemigos.

Cuando Jesús habla del amor al enemigo, no está pidiendo que alimentemos en nosotros sentimientos de afecto, simpatía o cariño hacia quien nos hace mal. El enemigo sigue siendo alguien del que podemos esperar daño, y difícilmente pueden cambiar los sentimientos de nuestro corazón.

Amar al enemigo significa, antes que nada, no hacerle mal, no buscar ni desear hacerle daño. No hemos de extrañarnos si no sentimos amor alguno hacia él. Es natural que nos sintamos heridos o humillados. Nos hemos de preocupar cuando seguimos alimentando el odio y la sed de venganza.

Pero no se trata solo de no hacerle mal. Podemos dar más pasos hasta estar incluso dispuestos a hacerle el bien si lo encontramos necesitado. No hemos de olvidar que somos más humanos cuando perdonamos que cuando nos vengamos alegrándonos de su desgracia.

El perdón sincero al enemigo no es fácil. En algunas circunstancias a la persona se le puede hacer en aquel momento prácticamente imposible liberarse del rechazo, el odio o la sed de venganza. No hemos de juzgar a nadie desde fuera. Solo Dios nos comprende y perdona de manera incondicional, incluso cuando no somos capaces de perdonar.

José Antonio Pagola.

.

domingo, 12 de febrero de 2017

LA PROCESIÓN MAGNA EN EL RECUERDO

Vídeo subido hoy mismo a la plataforma You Tube por el usuario Porteño del Sur,donde podemos disfrutar de nuestra participación el Sábado Santo del año 2000 en la Procesión Magna celebrada en Jerez con motivo de proclamarse aquel año como Jubilar.

Podremos visualizar nuestro paso por Calle Larga y posterior recogida en nuestra sede de San Pedro.


                       

viernes, 10 de febrero de 2017

UN DÍA EN LA VIDA DE LA VIRGEN MARÍA

Dice San Lucas en su Evangelio que el ángel Gabriel fue enviado por Dios a Nazaret (cfr. Lc 1, 26), a una virgen llamada María, para anunciarle que iba a ser la madre del Mesías que todos los judíos esperaban, el Salvador.


Hace unos dos mil años Nazaret era una aldea desconocida para casi todos los habitantes de la tierra. En ese momento la Roma imperial brillaba llena de esplendor. Había muchas ciudades prósperas en las orillas del Mediterráneo. El bullicio de mercaderes y marineros inundaba muchas calles y plazas de ciudades portuarias o emporios comerciales. Nazaret, en cambio, era un puñado de pobres casas clavadas en unos promontorios de roca en la Baja Galilea. Ni siquiera en su región tenía una gran importancia. A algo más de dos horas de camino a pie se podía llegar a la ciudad de Séforis, donde se concentraba la mayor parte de la actividad comercial de la zona. Era una ciudad próspera, con ricas construcciones y un cierto nivel cultural. Sus habitantes hablaban griego y tenían buenas relaciones con el mundo intelectual greco-latino. En cambio, en Nazaret vivían unas pocas familias judías, que hablaban en arameo. La mayor parte de sus habitantes se dedicaban a la agricultura y la ganadería, pero no faltaba algún artesano como José, que con su ingenio y esfuerzo prestaba un buen servicio a sus conciudadanos haciendo trabajos de carpintería o herrería.

La casa de María

La casa de María era modesta, como la de sus vecinos. Tenía dos habitaciones. La interior, era una cueva que servía como granero y despensa. Tres paredes de adobe o mampostería adosadas a la roca delante de esa habitación interior sostenían un entramado de ramas, maderas y hojas que servía de techo, y formaban la habitación exterior de la casa. La luz entraba por la puerta. Allí tenían algunos útiles de trabajo y pocos muebles. Gran parte de la vida de familia se hacía fuera, a la puerta de la casa, tal vez a la sombra de una parra que ayudaría a templar el calor del verano.

Casi todos sus vecinos tenían una casa similar. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz parte del antiguo Nazaret. En las casas se aprovechaban las numerosas cuevas que presenta el terreno para acondicionar en ellas sin realizar muchas modificaciones alguna bodega, silo o cisterna. El suelo se aplanaba un poco delante de la cueva, y ese recinto se cerraba con unas paredes elementales. Posiblemente las familias utilizarían el suelo de esa habitación para dormir.


Oraciones de la mañana

La jornada comenzaba con la salida del sol. Alguna oración sencilla, como el Shemá, y enseguida se iniciaba la dura faena. El Shemá es una oración, tomada de la Biblia, que comienza en hebreo por esa palabra, y dice así: “Shemá Israel (Escucha Israel), el Señor nuestro Dios es uno solo Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Guarda en tu corazón estas palabras que hoy te digo. Incúlcaselas a tus hijos y háblales de ellas estando en casa o yendo de viaje, acostado o levantado. Atalas a tu mano como signo, ponlas en tu frente como señal. Escríbelas en las jambas de tu casa y en tus puertas” (Dt 6, 4-9).

Preparación de la comida

Una de las primeras tareas a realizar cada jornada, después de la oración, era la preparación del pan, alimento básico de cada día. Para eso, María, como solían hacer las mujeres, comenzaría por moler el grano de trigo o cebada para hacer la harina. Se han encontrado algunos molinos domésticos, de piedra, de la época de nuestro Señor, que se utilizaban para esta tarea. Después la harina se mezclaba con agua y un poco de sal para formar la masa, a la que se añadía —excepto durante la fiesta de la Pascua— una pizca de levadura. Con la masa fermentada se hacían unas tortas muy delgadas, o unos panecillos, que se cocían en el horno o enterrados en unas brasas, y se comían recién hechos.

La comida de cada día sería bastante parecida a la que conocemos actualmente en las regiones mediterráneas. El pan se partía con la mano, sin utilizar cuchillo, y se tomaba solo o con aceite, y acompañado por vino, leche, fruta, y cuando era posible por algo de carne o pescado. La leche se solía guardar en odres hechos con pieles de cabra cosidas, y se bebía directamente de los mismos. Lo más probable es que casi siempre al tomarla estuviese ácida. De la leche también se obtenían la mantequilla y el queso, que eran alimentos básicos allí donde había ganados, como en Galilea. Otro elemento importante en la alimentación de aquellas gentes era el aceite. Y también se tomaban las aceitunas conservadas en salmuera. El aceite se llevaba incluso cuando se iba de viaje, en unas botellitas planas de arcilla de forma parecida a una cantimplora. También era frecuente beber vino, que solía ser fuerte, y por eso se tomaba habitualmente rebajado con agua, y a veces mezclado con algunas especias, o endulzado con miel.

Entre los guisos más habituales estaban los de garbanzos o lentejas. Las verduras más conocidas eran las habas, los guisantes, los puerros, las cebollas, los ajos, y los pepinos. La carne que más se solía comer era la de cordero o cabra, y algo la de gallina. Las frutas más habituales eran los higos, los dátiles, las sandías y las granadas. Las naranjas, hoy tan abundantes en aquella zona, todavía no eran conocidas en la Galilea en la que vivió Santa María.

Antes de comer cada día, se solían recitar unas oraciones para dar gracias a Dios por los alimentos recibidos de su bondad. La bendición de la mesa se hacía más o menos en estos términos: “Benditos seas, Señor, Dios nuestro, rey del Universo, que nos has dado hoy para comer el pan, fruto de la tierra”. Y se respondía: “Amén”.

Transporte del agua y lavado de la ropa

Para la preparación de la comida, un trabajo duro que era necesario realizar cada día era el transporte del agua. La fuente de Nazaret estaba a cierta distancia, algo más de quince minutos andando desde las casas de la aldea. Posiblemente María iría allí cada mañana a llenar su cántaro, y regresaría a su hogar cargándolo sobre la cabeza, como es costumbre en la zona, para seguir su trabajo. Y algunos días tal vez tuviera que volver a sus inmediaciones en otros momentos del día, para lavar la ropa.

La ropa que tendría que lavar María sería la que utilizaban ella, José y Jesús. La vestimenta habitual estaba compuesta por un vestido o túnica interior, amplia, que solía ser de lino. Caía hasta las rodillas o pantorrillas. Podía ser sin mangas o con mangas hasta la mitad del brazo. La túnica se ceñía al cuerpo con una especia de faja, hecha con una franja larga y ancha de lino, que se enrollaba varias veces alrededor del cuerpo, pero no siempre ajustada de modo liso, sino que en algunas de esas vueltas se formaban pliegues, que podían utilizarse para llevar el dinero. Sobre la túnica se llevaba el vestido exterior, o manto, de forma cuadrada o redondeada, que habitualmente era de lana.

La mayor parte de los días de María fueron, sin duda, totalmente normales. Gastaba muchas horas en las tareas domésticas: preparación de la comida, limpieza de la casa y de la ropa, e incluso ir tejiendo la lana o el lino y confeccionando la ropa necesaria para su familia. Llegaría agotada al final del día, pero con el gozo de quien sabe que esas tareas aparentemente sencillas tienen una eficacia sobrenatural maravillosa, y que haciendo bien su trabajo estaba realizando una tarea de primera magnitud en la obra de la Redención.

Francisco Varo Pineda


EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 6º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A – (12/2/2017)

Lectura del santo evangelio según San Mateo 5, 17-37


“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos. Os lo aseguro: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será procesado. Pero yo la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “renegado”, merece que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.

Habéis oído el mandamiento “no cometerás adulterio”. Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: “El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio.” Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.

Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus votos al Señor”. Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir “si” o “no”. Lo que pasa de ahí viene del Maligno.”



JESÚS Y LA LEY


Los judíos estaban orgullosos de la Ley de Moisés. Según la tradición, Dios mismo se lo había dado a su pueblo. En ella encontraban todo lo que necesitaban para ser fieles a Dios.

Para Jesús también la Ley es importante, pero no es el centro. Lo principal para Él es comunicar el reino de Dios. No tenemos sólo que cumplir la Ley de Moisés, tenemos que abrirnos al Padre y trabajar con él, para hacer la vida más justa y fraterna.

Por lo tanto, según Jesús, no es suficiente, "No matarás", como pide el cumplimiento de la ley. Es necesario erradicar de nuestras vidas la agresión, el odio y la venganza; es necesario liberarse de la violencia y construir una vida más humana.

Se está expandiendo una lengua, en la sociedad actual que refleja un aumento de la agresividad. Son cada vez más los insultos, los desprecios, las faltas de respeto, las palabras de rechazo, resentimiento. Por otro lado, las conversaciones son a menudo injustas y mezquinas, llenas de enojo y faltas de amor.

Esto no está sucediendo sólo en la convivencia social. Es también un grave problema en la Iglesia de hoy. El Papa Francisco sufre cuando ve "a los cristianos luchando contra otros cristianos", cuando ve las divisiones, conflictos y enfrentamientos entre los que formamos la Iglesia. Esto es tan contrario al Evangelio, que siente la necesidad urgente de realizar esta llamada: "No a la guerra entre nosotros."

En las comunidades cristianas no se puede permitir ninguna forma de odio, calumnia, descrédito, celos, venganza, imposición o persecución. No se puede evangelizar con este tipo de comportamiento.

El evangelio de hoy también nos dice no cometerás adulterio y si caemos en la cuenta, no somos adúlteros, sin embargo nuestros pensamientos y nuestras relaciones no buscan la continuidad y la fidelidad; también nos dice no jurarás y normalmente, no juramos, pero levantamos falsos testimonios y no vamos con la verdad por delante.

Por tanto, el eje central en la vida de toda persona, y en especial del cristiano, no es la Ley sino «vivir la alegría del Evangelio».

Cuando descubrimos a Dios, vivimos el amor, la esperanza, la acogida, la ternura, la cercanía; valores humanos que hacen presente el Reino de Dios en la tierra. Descubrir a Dios es amar a los demás aunque tengan otras ideologías, otras confesiones o etnias distintas. Todos tenemos la gran tarea, seamos cristianos o no, de trabajar por un mundo más justo, cercano y humano.

Como Iglesia para ser creíbles debemos de desterrar la imposición, los enfrentamientos y sobre todo apoyar a los más olvidados de la sociedad del bienestar. Eso es «vivir la alegría del Evangelio».

José Antonio Pagola.

.

APOYO A LA HERMANDAD SACRAMENTAL DE LA SAGRADA CENA

Nuestra Hermandad de Loreto le hace llegar a nuestros hermanos de la Cena el más profundo sentir y la más enérgica repulsa por los actos tan vandálicos que se han llevado a cabo en perjuicio de los enseres de tan querida Hermandad.

Deseamos que se esclarezcan los hechos y que se recupere lo antes posible lo robado.

Nos ponemos a disposición vuestra para todo lo que os podamos servir y ayudar en estos momentos tan difíciles que os ha tocado vivir.

La imagen puede contener: una persona, interior

sábado, 4 de febrero de 2017

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 5º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A – (5/2/2017)

Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 13-16


“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?

No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.

Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.

Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del candelero, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.

Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo».”



SALIR A LAS PERIFERIAS


Jesús da a conocer con dos imágenes audaces y sorprendentes lo que piensa y espera de sus seguidores. No han de vivir pensando siempre en sus propios intereses, su prestigio o su poder. Aunque son un grupo pequeño en medio del vasto Imperio de Roma, han de ser la “sal” que necesita la tierra y la “luz” que le hace falta al mundo.

“Vosotros sois la sal de la tierra”. Las gentes sencillas de Galilea captan espontáneamente el lenguaje de Jesús. Todo el mundo sabe que la sal sirve, sobre todo, para dar sabor a la comida y para preservar los alimentos de la corrupción. Del mismo modo, los discípulos de Jesús han de contribuir a que las gentes saboreen la vida sin caer en la corrupción.

“Vosotros sois la luz del mundo”. Sin la luz del sol, el mundo se queda a oscuras y no podemos orientarnos ni disfrutar de la vida en medio de las tinieblas. Los discípulos de Jesús pueden aportar la luz que necesitamos para orientarnos, ahondar en el sentido último de la existencia y caminar con esperanza.

Las dos metáforas coinciden en algo muy importante. Si permanece aislada en un recipiente, la sal no sirve para nada. Solo cuando entra en contacto con los alimentos y se disuelve con la comida, puede dar sabor a lo que comemos. Lo mismo sucede con la luz. Si permanece encerrada y oculta, no puede alumbrar a nadie. Solo cuando está en medio de las tinieblas puede iluminar y orientar. Una Iglesia aislada del mundo no puede ser ni sal ni luz.

El Papa Francisco ha visto que la Iglesia vive hoy encerrada en sí misma, paralizada por los miedos, y demasiado alejada de los problemas y sufrimientos como para dar sabor a la vida moderna y para ofrecerle la luz genuina del Evangelio. Su reacción ha sido inmediata: “Hemos de salir hacia las periferias”.

El Papa insiste una y otra vez: “Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrase a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro y que termina clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos”.

La llamada de Francisco está dirigida a todos los cristianos: “No podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos”. “El Evangelios nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro”. El Papa quiere introducir en la Iglesia lo que él llama “la cultura del encuentro”. Está convencido de que “lo que necesita hoy la iglesia es capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones”.

José Antonio Pagola.

.

viernes, 3 de febrero de 2017

NUESTRA HERMANDAD POR CALLE MORENOS EN EL AÑO 1.995

Agradecer de todo corazón el envío de estas imágenes por parte del programa LUZ de PASIÓN de la emisora local ONDALUZ JEREZ TV.

Se trata fundamentalmente del paso de nuestra hermandad por la calle Morenos en el viernes santo del año 1.995 al son de la famosa marcha procesional La Madrugá, del afamado compositor D. Abel Moreno.

Resaltar como detalles ya perdidos aparte del coger por dicha calle,el que luce nuestra Madre la saya realizada en su día por Antonio Berro y Fernando Calderón (1995),manto liso de Lyon, regalo de nuestro llorado hermano Mayor D. Jesús Grandes,acompañamiento musical a cargo de la Banda Municipal de nuestra ciudad,antiguas túnicas de capa,Pepe Martínez como capataz ectra.

En resumen un documento audiovisual histórico lleno de recuerdos,máxime cuando no contamos en nuestro poder con otro de semejantes características.

Las imágenes se han subido a la plataforma You Tube para una mayor difusión de las mismas y una futura y segura conservación en la red de redes.


domingo, 29 de enero de 2017

NUESTRA MADRE LLEGA A TODOS LOS RINCONES DE ESPAÑA

En esta ocasión ha sido en Zaragoza, la bella capital maña. Concretamente en una tienda de encajes y bordados llamada “Mercería Beltrán”.

Su propietario tuvo la gentileza de donar, por medio de una hermana que visitó este verano dicha ciudad, una exquisita pieza para que la luciera Nuestra Señora de Loreto. Este encaje es el que ha llevado hermosamente sobre su pecho y rostro durante el mes de Noviembre. Y el señor Beltrán ha tenido a bien poner esta imagen en su comercio, para que lo presida, y en qué mejor lugar que al lado de la “Pilarica”, patrona de la Hispanidad.

La Hermandad, orgullosa por ello, agradece este bello gesto y pide a Dios y su Santísima Madre que derrame sus bendiciones sobre la Mercería Beltrán, la familia que la regenta y toda la tierra aragonesa.



.

viernes, 27 de enero de 2017

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 8º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A – (26/2/2017)

Lectura del santo evangelio según san Mateo 6, 24-34


“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?

¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?

¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.

Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos».”



NO A LA IDOLATRÍA DEL DINERO


EL Dinero, convertido en ídolo absoluto, es para Jesús el mayor enemigo de ese mundo más digno, justo y solidario que quiere Dios. Hace ya veinte siglos que el Profeta de Galilea denunció de manera rotunda que el culto al Dinero será siempre el mayor obstáculo que encontrará la Humanidad para progresar hacia una convivencia más humana.

La lógica de Jesús es aplastante: “No podéis servir a Dios y al Dinero”. Dios no puede reinar en el mundo y ser Padre de todos, sin reclamar justicia para los que son excluidos de una vida digna. Por eso, no pueden trabajar por ese mundo más humano querido por Dios los que, dominados por el ansia de acumular riqueza, promueven una economía que excluye a los más débiles y los abandona en el hambre y la miseria.

Es sorprendente lo que está sucediendo con el Papa Francisco. Mientras los medios de comunicación y las redes sociales que circulan por internet nos informan, con toda clase de detalles, de los gestos más pequeños de su personalidad admirable, se oculta de modo vergonzoso su grito más urgente a toda la Humanidad: “No a una economía de la exclusión y la iniquidad. Esa economía mata”.

Sin embargo, Francisco no necesita largas argumentaciones ni profundos análisis para exponer su pensamiento. Sabe resumir su indignación en palabras claras y expresivas que podrían abrir el informativo de cualquier telediario, o ser titular de la prensa en cualquier país. Solo algunos ejemplos.

“No puede ser que no sea noticia que muera de frío un anciano en situación de la calle y que sí lo sea la caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es iniquidad”.

Vivimos “en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano”. Como consecuencia, “mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz”.

“La cultura del bienestar nos anestesia, y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esa vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un espectáculo que de ninguna manera nos altera”.

Como ha dicho él mismo: “este mensaje no es marxismo sino Evangelio puro”. Un mensaje que tiene que tener eco permanente en nuestras comunidades cristianas. Lo contrario podría ser signo de lo que dice el Papa: “Nos estamos volviendo incapaces de compadecernos de los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás”.

José Antonio Pagola

.

HOY NUESTROS CULTOS TENDRÁN CARÁCTER EUCARÍSTICO

Hoy viernes, último del mes de septiembre, como establecen nuestras Reglas, nuestros cultos semanales tendrán carácter Eucarístico, con Exposición, Bendición y Reserva de S.D.M, finalizando con las oraciones a la Santísima Virgen.

Volvemos a reincidir en que tu presencia es necesaria en estos cultos para que nuestra Hermandad pueda dar un verdadero testimonio de fe Eucarística.Si importante es la asistencia a los cultos semanales en honor de nuestros titulares más aún lo es cada viernes último de mes en honor y gloria del Santísimo Sacramento del Altar, porque no es la Hermandad la que convoca es el mismo Dios el que nos llama desde su presencia viva y real en la Eucaristía, es Dios el que nos invita a la unión más intima con El.

No faltemos a su llamada, Dios nos espera.


.

viernes, 20 de enero de 2017

NUESTRO HERMANO JAIME GUTIÉRREZ, ORADOR EN LA II ORACIÓN POÉTICA A MARÍA STMA. DEL SILENCIO

Reunida la Junta de Gobierno de la Hermandad jerezana de la Misión Redentora en Cabildo de Oficiales, ha decidido designar a nuestro hermano D. Jaime Gutierrez Casado como orador en la II Oración Poética a María Stma. del Silencio, que se celebrará D.M. el próximo 11 de Marzo.

Ni que decir tiene que deseamos al bueno de Jaime la mejor de las suertes, estando completamente seguros en que ,como siempre,realizará un exquisito trabajo donde su amor por María estará claramente patente.

 Nuestra más sincera enhorabuena hermano.


.

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 3º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A – (22-1-2017)

Lectura del santo evangelio según san Mateo 4, 12-23


“Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías:

«País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.

El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.»

Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:

-«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»

Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores.

Les dijo:

-«Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres.»

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes, con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también.

Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.”

ALGO NUEVO Y BUENO


El primer escritor que recogió la actuación y el mensaje de Jesús lo resumió todo diciendo que Jesús proclamaba la “Buena Noticia de Dios”. Más tarde, los demás evangelistas emplean el mismo término griego (euanggelion) y expresan la misma convicción: en el Dios anunciado por Jesús las gentes encontraban algo “nuevo” y “bueno”.

¿Hay todavía en ese Evangelio algo que pueda ser leído, en medio de nuestra sociedad indiferente y descreída, como algo nuevo y bueno para el hombre y la mujer de nuestros días? ¿Algo que se pueda encontrar en el Dios anunciado por Jesús y que no proporciona fácilmente la ciencia, la técnica o el progreso? ¿Cómo es posible vivir la fe en Dios en nuestros días?

En el Evangelio de Jesús los creyentes nos encontramos con un Dios desde el que podemos sentir y vivir la vida como un regalo que tiene su origen en el misterio último de la realidad que es Amor. Para mí es bueno no sentirme solo y perdido en la existencia, ni en manos del destino o el azar. Tengo a Alguien a quien puedo agradecer la vida.

En el Evangelio de Jesús nos encontramos con un Dios que, a pesar de nuestras torpezas, nos da fuerza para defender nuestra libertad sin terminar esclavos de cualquier ídolo; para no vivir siempre a medias ni ser unos “vividores”; para ir aprendiendo formas nuevas y más humanas de trabajar y de disfrutar, de sufrir y de amar. Para mí es bueno poder contar con la fuerza de mi pequeña fe en ese Dios.

En el Evangelio de Jesús nos encontramos con un Dios que despierta nuestra responsabilidad para no desentendernos de los demás. No podremos hacer grandes cosas, pero sabemos que hemos de contribuir a una vida más digna y más dichosa para todos pensando sobre todo en los más necesitados e indefensos. Para mí es bueno creer en un Dios que me pregunta con frecuencia qué hago por mis hermanos.

En el Evangelio de Jesús nos encontramos con un Dios que nos ayuda a entrever que el mal, la injusticia y la muerte no tienen la última palabra. Un día todo lo que aquí no ha podido ser, lo que ha quedado a medias, nuestros anhelos más grandes y nuestros deseos más íntimos alcanzarán en Dios su plenitud. A mí me hace bien vivir y esperar mi muerte con esta confianza.

Ciertamente, cada uno de nosotros tiene que decidir cómo quiere vivir y cómo quiere morir. Cada uno ha de escuchar su propia verdad. Para mí no es lo mismo creer en Dios que no creer. A mí me hace bien poder hacer mi recorrido por este mundo sintiéndome acogido, fortalecido, perdonado y salvado por el Dios revelado en Jesús.

José Antonio Pagola.

miércoles, 18 de enero de 2017

AGRADECIMIENTO AL TABANCO EL GUITARRÓN DE SAN PEDRO

Tras los cultos semanales que celebraremos como de costumbre este viernes, es intención por parte de nuestra corporación tener un humilde y cariñoso homenaje con los componentes del TABANCO EL GUITARRÓN DE SAN PEDRO, principalmente por su continua y desinteresada colaboración en todo lo que se le solicita, en especial por su apoyo en esta pasada zambomba celebrada en el mes de diciembre.

Posteriormente tendremos un rato de convivencia en el bar de la hermandad,que como ya informamos hace unos días estrenará este mismo viernes nuevos responsables en su gestión.






lunes, 16 de enero de 2017

NUESTRA ROSARIO MATINAL A SANTO DOMINGO EN LA "PLUMA" DE NUESTRO HERMANO MARCO ANTONIO VELO

Una claridad antigua desflora los pespuntes del alba. La ciudad suena a motete en los acordes de la nostalgia. El acompasado airecillo de la amanecida acaricia -como la dermis de lo pretérito- la llegada de los primeros hermanos a la puerta lateral de San Pedro, léase calle Antona de Dios. Un azulejo de Virgen guapa despereza todos los somnolientos arrumacos de las oraciones aún no despiertas. La jornada es un -estrófico- conducto de ida y vuelta. Los cofrades de Loreto ya principian a abocetar trazos de azul oscuro -trajes de rigor- en el interior de una iglesia que acaba de abrir el Hermano Mayor Vicente Lozano. Relees en los renglones de la sinalefa interior el desgarrador instante -tan incruento- de la Madre sola al pie de la Cruz. Pura atribución ensangrentada…

En esta mañana de perfiles añejos -y cuasi de despedida extraoficial al año 2016- siguen cantando los pájaros de Juan Ramón Jiménez cuando los portalones del templo abren su amplitud a una calle Bizcocheros sin un alma en pena que presencie este hierático cortejo -rosario matinal- presidido por el valiosísimo simpecado del Rosario de los Montañeses. Lo porta, imperturbable, Juan Alfredo Calderón. Pronto se hacen los rezos que no precisan espectadores de acera a acera. Van dirigidos, verticalmente, a la Reina de los Cielos. La probidad de la devoción prevalece y sintetiza e incluso sostiene todas las descreencias de una sociedad en ciernes propensa a la cosificación del hombre. Cierran el cortejo dos ex Hermanos Mayores y Medallas de Oro de la institución: Miguel Puyol Vargas y Eduardo Velo García. El itinerario se traza hacia la iglesia de Santo Domingo. La suprema elocución de la memoria cobra tintes de remembranza ipso facto: cuando la Hermandad de Loreto buscó posada en 1974 con motivo del cierre temporal por obras de su sede canónica de San Pedro… fue la comunidad de padres dominicos la que hospitalariamente acogiera en su seno a la entonces cofradía sin posibles y sin morada siquiera…

La Hermandad de la Aviación -la otrora de capas blancas y túnica morada, la del regreso con olor a incienso y Manolito el del Huerto piropeando en codificable grito a su Loreto por calle Morenos a las tantas de la noche del Viernes Santo- llegaba -años setenta- a los brazos -destensados de puro abiertos- de los padres dominicos. Inocultable solidaridad ceñida a la mística de la intrahistoria jerezana. Allí, a los pies de la capilla de la Virgen del Rocío, aguardaban fray Domingo Campos -a la sazón vestidor de la Virgen- y el padre Paco, Francisco Fernández Cano, quien diestramente ejercía las labores de prior, el padre Ramón Fernández Aparicio, el padre Agustín López García y el padre Amador Mellado Moreno… Y, gabardina de caballero andante y pelo cano de cofrade experimentando, Ignacio Rodríguez Leonardo, hermano fundador de Loreto y cofrade ejemplarizante del Huerto… Ya luego, andando la perífrasis de los años, igualmente sobrevendrían priores como el padre Plaza, Agustín Turrado, el padre Porfirio Pérez Pontejo, el padre José Gabriel Rodríguez, el padre Vicente Cudeiro o el padre José Cuenca

La mañana es una sonata de subtextos en el faldón del agradecimiento lauretano. Con motivo de la efeméride de los 800 años de la Orden de Predicadores y los 750 de este Real Convento de Santo Domingo los cofrades de San Pedro otra vez se hacen presentes. Todo acontece in icto oculi. En un pestañeo con olor a niñez. Con acento de Miguel de Mañara. Con silueta de Luis Mateos Ríos. Con porte de Juan Fiz Rubio. Con caligrafía de Francisco Larraondo Hernández. Con delicadeza de María Luisa Aoreña de Izquierdo Sánchez-Prado. Con tenacidad de Juan Pedro Bernal del Blanco. Con excelencia y pajarita al cuello de Bartolomé Lora Lara… Virgen de Loreto, la espuma blanca del mar Jerez, en este día de azules claros, como la machadiana infancia, reescribe la filosófica ley del eterno retorno.


sábado, 14 de enero de 2017

NUEVOS NOMBRAMIENTOS

Ante la imposibilidad por motivos estudiantiles de nuestro hermano David Fernández en continuar con sus funciones de capiller y responsable del bar de nuestra casa de hermandad,la Junta de Gobierno ha tenido a bien en designar al matrimonio formado por nuestros hermanos Ildefonso Setó y Mercedes Fernández como sus sustitutos,quedando el primero como capiller.

Agradecer a David  todo su trabajo y entrega desmedida en acometer las que eran  hasta el día de ayer sus funciones y desear a los nuevos responsables tengan tan buena mano y éxito como el primero.



viernes, 13 de enero de 2017

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 2º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A – (15-1-2017)

Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 29-34

“En aquel tiempo; al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: -«Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo." Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel.»

Y Juan dio testimonio diciendo:

-«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él.

Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:

"Aquél sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que ha de bautizar con Espíritu Santo. "

Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.»”


CON EL FUEGO DEL ESPÍRITU


Las primeras comunidades cristianas se preocuparon de diferenciar bien el bautismo de Juan que sumergía a las gentes en las aguas del Jordán y el bautismo de Jesús que comunicaba su Espíritu para limpiar, renovar y transformar el corazón de sus seguidores. Sin ese Espíritu de Jesús, la Iglesia se apaga y se extingue.

Sólo el Espíritu de Jesús puede poner más verdad en el cristianismo actual. Solo su Espíritu nos puede conducir a recuperar nuestra verdadera identidad, abandonando caminos que nos desvían una y otra vez del Evangelio. Solo ese Espíritu nos puede dar luz y fuerza para emprender la renovación que necesita hoy la Iglesia.

El Papa Francisco sabe muy bien que el mayor obstáculo para poner en marcha una nueva etapa evangelizadora es la mediocridad espiritual. Lo dice de manera rotunda. Desea alentar con todas sus fuerzas una etapa “más ardiente, alegre, generosa, audaz, llena de amor hasta el fin, y de vida contagiosa”. Pero todo será insuficiente, “si no arde en los corazones el fuego del Espíritu”.

Por eso busca para la Iglesia de hoy “evangelizadores con Espíritu” que se abran sin miedo a su acción y encuentren en ese Espíritu Santo de Jesús “la fuerza para anunciar la verdad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”.

La renovación que el Papa quiere impulsar en el cristianismo actual no es posible “cuando la falta de una espiritualidad profunda se traduce en pesimismo, fatalismo y desconfianza”, o cuando nos lleva a pensar que “nada puede cambiar” y por tanto “es inútil esforzarse”, o cuando bajamos los brazos definitivamente, “dominados por un descontento crónico o por una acedia que seca el alma”.

Francisco nos advierte que “a veces perdemos el entusiasmo al olvidar que el Evangelio responde a las necesidades más profundas de las personas”. Sin embargo no es así. El Papa expresa con fuerza su convicción: “no es lo mismo haber conocido a Jesús que no conocerlo, no es lo mismo caminar con él que caminar a tientas, no es lo mismo poder escucharlo que ignorar su Palabra... no es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que hacerlo solo con la propia razón”.

Todo esto lo hemos de descubrir por experiencia personal en Jesús. De lo contrario, a quien no lo descubre, “pronto le falta fuerza y pasión; y una persona que no está convencida, entusiasmada, segura, enamorada, no convence a nadie”. ¿No estará aquí uno de los principales obstáculos para impulsar la renovación querida por el Papa Francisco?

José Antonio Pagola

.

sábado, 7 de enero de 2017

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR – CICLO A – (8-1-2017)

Lectura del santo evangelio según san Mateo 3, 13-17


“En aquel tiempo, fue Jesús de Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara.

Pero Juan intentaba disuadirlo, diciéndole:

-«Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?»

Jesús le contestó:

-«Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere. »

Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía-

-«Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto.»”



UNA NUEVA ETAPA


Antes de narrar su actividad profética, los evangelistas nos hablan de una experiencia que va a transformar radicalmente la vida de Jesús. Después de ser bautizado por Juan, Jesús se siente el Hijo querido de Dios, habitado plenamente por su Espíritu. Alentado por ese Espíritu, Jesús se pone en marcha para anunciar a todos, con su vida y su mensaje, la Buena Noticia de un Dios amigo y salvador del ser humano.

No es extraño que, al invitarnos a vivir en los próximos años “una nueva etapa evangelizadora”, el Papa nos recuerde que la Iglesia necesita más que nunca “evangelizadores con Espíritu”. Sabe muy bien que solo el Espíritu de Jesús nos puede infundir fuerza para poner en marcha la conversión radical que necesita la Iglesia. ¿Por qué caminos?

Esta renovación de la Iglesia solo puede nacer de la novedad del Evangelio. El Papa quiere que la gente de hoy escuche el mismo mensaje que Jesús proclamaba por los caminos de Galilea, no otro diferente. Hemos de “volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio”. Solo de esta manera, “podremos romper esquemas aburridos en los que pretendemos encerrar a Jesucristo”.

El Papa está pensando en una renovación radical, “que no puede dejar las cosas como están; ya no sirve una simple administración”. Por eso, nos pide “abandonar el cómodo criterio pastoral del siempre se ha hecho así” e insiste una y otra vez: “Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de las propias comunidades”.

Francisco busca una Iglesia en la que solo nos preocupe comunicar la Buena Noticia de Jesús al mundo actual. “Más que el temor a no equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos repite sin cansarse: Dadles vosotros de comer”.

El Papa quiere que construyamos “una Iglesia con las puertas abiertas”, pues la alegría del Evangelio es para todos y no se debe excluir a nadie. ¡Qué alegría poder escuchar de sus labios una visión de Iglesia que recupera el Espíritu más genuino de Jesús rompiendo actitudes muy arraigadas durante siglos! “A menudo nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa del Padre donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas”.

José Antonio Pagola

.